Es una matriz ósea desmineralizada (DBM) de origen humano, procesada mediante tecnología que preserva proteínas morfogenéticas óseas (BMPs) y factores de crecimiento esenciales para la osteoinducción. Su presentación flexible y moldeable permite una fácil adaptación a defectos óseos complejos, cavitarios o irregulares, facilitando el contacto íntimo con el lecho receptor. Actúa como andamiaje osteoconductivo y fuente osteoinductiva, promoviendo la formación de hueso nuevo y la integración progresiva con el tejido nativo.
Su uso reduce la necesidad de injerto autólogo y la morbilidad asociada al sitio donante, optimizando los resultados en cirugía reconstructiva y procedimientos de fusión.